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Nuestras marcas

LLEGÓ MI RECONQUISTA

Por fin... Por fin se como hacerlo, como contaros. Llevaba un tiempo con la cabeza con mil conceptos e ideas que querían salir pero no estaban ordenadas y hoy, en mi baño, sumergida en agua, aceites y sales surgió... por fin sé como comunicar.


Leía el otro día en el blog de Ana Porras, un post ciertamente atrapador que hablaba de como somos de infieles a nosotros mismos, enredándonos en cuentos e historias de hadas que sólo son humo en la cabeza... Realmente ella hablaba de relaciones, pero yo leía y me veía a mi misma en mi aventura empresarial... Me he sido infiel.

No malinterpretéis, siempre he querido buscar lo mejor, formar al personal de la mejor manera, obsequiar al cliente con la mejor de las calidades y resultados... Pero me faltaba algo que me ardía por dentro... Me faltaba mi alma. Me vendí... Vendí mi vida y mi ética por un proyecto, y la palabra "comercial" me fue consumiendo... Claro que siempre me aportó un grado de confianza al cliente, dar lo que todos conocen, y que este, siempre me dio unos niveles de calidad máximos, ¿de que te quejas Verónica? Lo tienes todo... El público te quiere, confían en ti, todos hablan de tu fulminante apertura... 
-Ya... Si, no me puedo quejar - Me repetía a diario, mientras esbozaba una sonrisa pintada.

Me faltaba mi esencia, mi alma, mi corazón... Faltaba todo por lo que siempre luche y abogué:
La ética por encima de lo comercial... Y yo amigos, en algún momento, fallé, sucumbí a lo fácil, que repito, no pretendo undir ninguna reputación de marca, la sigo considerando de grandísima calidad, pero en según que aspectos éticos y morales, resultan arcaicos y por el hecho de la facilidad que me resultaba trabajar lo que todos quieren y conocen, construí un muro que atrapó a mi alma. 

Pero hoy, lo tengo claro, es tiempo de hacer las cosas como siempre las creí, es tiempo del cambio... ¿Será complicado? Tal vez... Quizás lo más complicado es abrir la mente de los desconocedores del mundo que hoy os muestro:
La cosmética orgánica y ecológica


Todo va a cambiar... Llego el día en el que abrí la puerta del armario de mi baño, lleno de cosmética ecológica libre de químicos, mía, para mi, y yo me sentí sucia... Deje de comunicar mi verdad ¿¿Por qué me fallé a mi misma y mi moral por trabajar con el grande de siempre?? Pero creo que todo tiene solución y espero que la acogida sea tan positiva como la comercial... Mirar que hay más allá de los grandes, ver que existe un mundo de una cosmética más limpia y pura, donde el cuidado es auténtico, donde el principio activo, los componentes, incluso el perfume es el que nuestros bosques, ríos y mares nos regala.

Pero este es un cambio que todos de la mano debemos hacer... Si yo, que estaba concienciada, sucumbí, cualquiera lo hace a diario... Tenemos que ser consciente que a pesar de ser productos que funcionan, llevan una serie de componentes negativos que se quedan grabados en la memoria de nuestra piel, la irrita y la alteran, que nos solucionan problemas, para darnos otros... Y hoy, en mi reconquista de mi honor y mi persona, os hablo de ello... Revisad, si, en vuestro cuarto de baño, y veréis como nos engañan cada día en la televisión, supermercados, incluso en salones... Todos esta corrupto, en mis carnes lo comprobé...y por mi misma juro, que en todo lo que mi mano alcance, esto, va a cambiar.

Poco a poco vamos a ir liquidando las marcas comerciales, que todos conocéis y cambiando nuestro listado en la web, las marcas y añadiendo servicios nuevos, pero ¡ojo! no cambiaremos los precios...estos se respetaran, don't worry.

 

 

 Vamos a ser: Salón de Belleza Ecológico y por ello, el nuevo stockaje del que dispondremos, serán firmas ecológicas, veganas y conscientes que no contendrán ni rastro de los siguientes componentes, y que vendrán con sus correspondientes certificados de autenticidad ecológica, agricultura sostenible, etc...


Vamos con el listado:


-Liberadores de Formaldehído
Se trata de uno de los conservantes más utilizados por ser un potente anti-micótico. De ahí que se utilice incluso en la fabricación de materiales de construcción y de muebles ya que previene y evita la aparición de moho y hongos. Son altamente cancerígenos. Exponerse a ellos puede causar dolores articulares, dolor de cabeza o de pecho así como alergia, irritación, envejecimiento prematuro de la piel, daño en las membranas celulares y malformación en los fetos. Su uso está prohibido en cosmética pero, ya que se trata de un conservante muy barato y efectivo, la industria se las ha ingeniado para crear sustancias que directamente no se pueden considerar formaldehído pero que lo liberan.

¿Cómo reconocerlos? De dos formas. 1/ Fijarse en los ingredientes que se acompañan de la palabra urea como diazolidinil urea, imidazolidinil urea o poliximetileno urea (no debe confundirse con la urea que se encuentra en la sangre y que es el resultado del metabolismo de las proteínas). 2/ Fijarse en las letras DM que llevan algunas sustancias delante del nombre del conservante químico como es el caso de la DM hidantoina. Respecto de estas sustancias destacan los estudios realizados en la prestigiosa Clínica Mayo (EEUU) que demuestran que el imidazolidinil urea y el DM hidantoina irritan el aparato respiratorio y la piel y pueden producir palpitaciones. Los mencionados no son los únicos conservantes liberadores de formaldehído. También lo son el dimetil oxazolidino, armilacetato, alkifenol, quaternium, etc. El quaternium, entre otros, se encuentra presente en la formulación de champús infantiles que todos conocemos –en cuyos anuncios rezan ser "tan suaves para lo ojos como el agua pura"...


-Aceites Minerales
Son cancerígenos. Cubren la piel como si fueran una envoltura de plástico de tal forma que tapan los poros, bloquean la respiración de las células, extraen la humedad de la piel y la sacan a la epidermis de manera que ésta aparece brillante e hidratada. Pero sólo aparentemente porque, en realidad, a causa de esa capa plástica que la recubre, la piel queda incapacitada para cumplir con sus funciones naturales de defensa y, consecuentemente, predisponen al acné, irritaciones, dermatitis, enrojecimiento, piel seca, tirantez, aparición de manchas color café, alteración del ciclo de renovación del estrato córneo y envejecimiento prematuro. De ahí que cuando se dejan de usar estas cremas la piel aparezca aún más seca y estropeada que cuando se empezaron a usar. En etiquetas se reconocen como aceite mineral, paraffinum, paraffinum liquidum, petroleum y un largo etc.


-Isopropyl Alcohol (SD-40)
Su uso prolongado causa sequedad cutánea, fragilidad y deshidratación al retirar el manto ácido natural que protege la piel, volviéndola susceptible a infecciones por bacterias y hongos (lo cual puede desencadenar micosis crónicas). También pueden sensibilizar la piel como reacción alérgica, haciendo que ésta se vuelva intolerable al producto en cuestión. También puede provoca enrojecimiento, fragilidad cutánea, dermatitis en cara y cuero cabelludo (caspa), piel seca y formación de manchas en el cutis. En los ojos produce irritación con ardor, enrojecimiento, quemaduras, inflamación del lagrimal y posible daño corneal.


-Fragancias
Se añaden a perfumes, gel de ducha, jabones, desodorantes, productos para los bebés, champús, cremas de manos y corporales, etc. Prácticamente no hay producto que no las contenga. Se las considera peligrosas porque son bioacumulativas y se sospecha que puedan producir trastornos en los sistemas reproductor, sanguíneo y endocrino. Además se ha observado que una vez sobre la piel pueden causar alergias, dolores de cabeza, mareos, tos, manchas oscuras en la piel, pérdidas de concentración y hasta cáncer. En etiquetas se conocen como acetil hexametil –que incide sobre el sistema nervioso central– o bromocinnamal –que es irritante para la piel. Una de las más utilizadas es el Tonalide. A los fabricantes se les permite añadir varias sin mencionarlas en la etiqueta.


-2-Bromo-2-Nitropropano-1,3-Diol (Bronopol)
En la piel causa irritación, alergia, purito y dermatitis. Puede casar cianosis en las extremidades (manchas azules). En los ojos puede provoca irritación severa, conjuntivitis química y daño corneal.


-Colorantes
Son sustancias que se emplean para darle el color deseado a cremas, geles de baño, maquillajes, tintes, etc. Muchos de ellos han demostrado ser altamente cancerígenos y alterar las moléculas de ADN. Sus denominaciones incluyen las sílabas -anilin- o -anilid- (por ejemplo, el acetanilid) o por otras fórmulas más sencillas como HC (HC Orange 3), Acid (Acid red 73) o Pigment (Pigment Green 7). Vuelven la piel hipersensible y la enrojecen.


-Fenol y Fenil
El fenol y el fenil son sustancias que se utilizan como desinfectantes en el ámbito de la medicina y como conservantes en la industria de la cosmética. En el caso del fenol es conveniente saber que se trata de un alcohol que se produce mediante la oxidación parcial del benceno lo cual lo convierte en un ingrediente tóxico que puede afectar al sistema nervioso central, corazón, hígado, riñón, intestinos y piel. Buscar en etiquetas: Nitropheno, phenolphthalein o chlorophenol (son sólo algunas de las denominaciones).

En cuanto al fenil –que se incluye muy a menudo en los cosméticos con el nombre de phenylenediamine sulfate– penetra por la piel, accede al torrente sanguíneo y puede causar problemas hepáticos. Estos alcoholes son incorporados en productos de todo tipo pero especialmente en los enjuagues bucales. De hecho, algunos contienen más alcohol que la cerveza, el vino u otros licores, por ello, en el envase figura una etiqueta de advertencia. Etiqueta que, sin embargo, no aparece en las lacas para el pelo, en la mayoría de las cuales el alcohol etílico constituye el 95% del total del producto.


-Glicol Propileno
Líquido incoloro que forma parte de la composición de multitud de productos cosméticos. También de pinturas, detergentes para ropa, ceras para suelos, anticongelantes y ¡hasta del líquido de freno de los coches! De esta sustancia se pregona que sirve como humectante (ayuda a retener la humedad de la piel) y que hace que ésta se perciba suave y sedosa al tacto. Lo que no se dice es que numerosos estudios relacionan el glicol propileno con la dermatitis de contacto, trastornos del riñón, anormalidades en el hígado, inhibición del crecimiento de las células epidérmicas e irritación (causando sarpullido, piel seca y daño en la dermis incluso a muy bajas concentraciones). También puede irritar los ojos, causar trastornos gastrointestinales, náuseas, dolor de cabeza, vómitos y alteraciones sanguíneas así como alteraciones en el sistema nervioso central.


-Ftalatos
Los ftalatos son sustancias disolventes y suavizantes que se pueden encontrar con excesiva facilidad en cremas, esmaltes de uñas, perfumes, lacas de pelo, desodorantes, etc. El Parlamento Europeo prohibió su uso el 22 de marzo de 2001 en la fabricación de juguetes que puedan meterse en la boca y en artículos de puericultura ya que se les relaciona con daños en los sistemas reproductivo y endocrino así como con un aumento del riesgo de padecer asma y cáncer. Algunos estudios, como el realizado por la Universidad de Rochester (EEUU) señalan que la exposición a estas sustancias está también ligada a un elevado riesgo de anomalías genitales en bebés masculinos. Si bien hay 6 tipos de ftalatos prohibidos en la fabricación de juguetes infantiles por razón de toxicidad, no ocurre lo mismo en los cosméticos –donde siguen encontrándose sin problemas. Hablamos de dietilhexiloftalato (DEHP), dibutilftalato (DBP), butilbenzilftalato (BBP), diisononilftalato (DINP), diisodeciloftalato (DIDP) y dinoctilftalato (DNOP).


-Butilhidroxitolueno (BHT)
Se trata de un antioxidante sintético que a pesar de no ser un agente mutágeno es capaz de modificar la acción de ciertas sustancias que pueden provocar cáncer. También está relacionado con alergias, asma, disfunciones endocrinas, cambio a nivel celular, irritaciones, pelo quebradizo, sequedad cutánea y picor.


-Compuestos Polietileno Glicol (PEG)
Los PEGs son sustancias emulgentes que se utilizan para emulsionar agua y grasa o detergentes. En sí mismas no son tóxicas pero contribuyen a eliminar el factor protector natural de la piel. Es decir, hacen que la piel sea más receptiva a otras sustancias, incluidas las tóxicas. De ahí que no se permita usar más de cinco PEGs en un mismo producto. Pueden reconocerse por las siglas PEG seguidas de un número que indica su peso molecular pero también se las reconoce por las letras -eth al final como es el caso de steareth, ceteareth o –uno de los más empleados– Sodium Laureth Sulfate. Este último no debe confundirse con el Sodium Lauryl Sulfate, un detergente muy irritante utilizado en el 90% de los champús y dentífricos convencionales que se encuentran en el mercado. Su efecto es tal que, por el simple contacto con la piel, se absorbe y se almacena en los tejidos del corazón, hígado, pulmones, ojos y cerebro. Pero su listado de efectos adversos no termina aquí ya que se sabe que también afecta al sistema inmune, interactúa con otros ingredientes favoreciendo la aparición de cáncer y en cantidades suficientes puede modificar el material genético contenido en las células. De hecho en los laboratorios se utiliza para inducir mutaciones en bacterias. El Sodium Laureth también puede provocar sarpullido, caída del pelo, irritaciones en los ojos, conjuntivitis, daño corneal, sequedad, envejecimiento prematuro, alteraciones sanguíneas y piel sensible. Consulta al final de este página para conocer las diferencias entre el Sodium Lauryl Sulfate y el Sodium Laureth Sulfate.


MÁS:

Aluminio
Mercurio
Talco
1,4-Dioxano
DEA (Dietanolamina)
Tensioactivos aniónicos
Cloruro de benzalconio
Butil Hudroxyanisole (BHA)
Tensioactivos catiónicos
Cetalkonium cloruro
Cetrimonium cloruro
Chloromethylisothiazolinone
Isotiazolinona
Cocoamidopropyl betaína
Cocoyl Sarcosine
Cyclomethicone
DEA (dietanolamina)
MEA (Monoetanolamina)
TEA (trietanolamina)
Diazolidinyl urea
Dimeticona
Dimeticona Copolyol
Disodio Sulfosuccinate Dioctyl
Disódico Laureth Sulfosuccinate
Disodio Oleamide Sulfosuccinate
DMDM hidantoína
Etoxilados tensioactivos
FD&C Pigmentos de color
Hidrolizado de proteínas animales
Imidazolidinil urea
Lanolina
Laurilsulfato dimonium colágeno hidrolizado
Laurilsulfato o Cocoyl Sarcosine
Laurilsulfato Sarcosine
Liquidum paraffinum
MEA compuestos
Metilisotiazolinona y Methylchloroisothiazolinone
Agentes nitrosantes
Paraben conservantes (metilo, propilo, butilo y de etilo)
Cera de parafina y aceite
Potasio Coco hidrolizadas de colágeno
Propileno / butilenglicol
PVP/VA Copolímero
Quaternium-7, 15, 31, 60, etc.
Emolientes naturales rancid
Lauril sulfato de sodio (SLS) 
Laureth sulfato de sodio (SLES) 
Lauril sulfato de amonio (ALS) 
Laureth sulfato de amonio (ALES) 
Sodio Metil Cocoyl Taurate 
Sodio Lauroyl Sarcosinate 
Sodio Cocoyl Sarcosinate 
Potasio Coco hidrolizadas de colágeno 
TEA (Trietanolamina) lauril sulfato 
TEA (Trietanolamina) Laureth Sulfato 
Laurilsulfato o Cocoyl Sarcosine 
Disodio Oleamide Sulfosuccinate 
Disódico Laureth Sulfosuccinate 
Disodio Dioctyl Sulfosuccinate
Stearalkonium cloruro 
Cloruro de benzalconio 
Cetrimonium cloruro 
Cetalkonium cloruro 
Laurilsulfato dimonium colágeno hidrolizado
Emolientes derivados de silicona
Sodio Cocoyl Sarcosinate
Laureth sulfato de sodio (SLES)
Laureth Sulfato de amonio (ALES)
Sodio Lauroyl Sarcosinate
Lauril sulfato de sodio (SLS)
Lauril sulfato de amonio (ALS)
Sodio Metil Cocoyl Taurate
Cloruro de Stearalkonium
Talco
TEA (Trietanolamina) Laureth Sulfato
TEA compuestos
Tolueno
Triclosan
etc..

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